Entradas populares

viernes, 11 de marzo de 2011

la gran fiesta de la vida

La celebración de la fiesta de Todos Santos en Bolivia tiene sus peculiaridades, ritos y matices, pero tiene mayor arraigo y simbolismo en el mundo andino, donde la muerte se convierte en un acto festivo como prolongación de la vida.
Tras dos días de culto a los muertos, 1 y 2 de noviembre, donde según las tradiciones se rinden honores a los difuntos con ofrendas de mesas (mast’akus) repletas de masitas, dulces, frutas, comidas y bebidas

que en vida fueron del gusto y preferencia de los seres queridos ausentes. Durante estos días, según la cosmovisión andina, las almas de los difuntos realizan un largo viaje del más allá para disfrutar de los placeres terrenales en compañía de sus familiares.
El movimiento para el recibimiento de las almas en la tierra es inusitado, pero ya no en un ambiente de congoja o dolor, sino de respeto, cariño, alegría y gratos recuerdos. Se viven jornadas conmovedoras para mantener latente la memoria de los difuntos, que es una forma de tenerlos siempre vivos.
El culto a los difuntos comienza a medio día del 1 de noviembre y concluye el 2 a la misma hora cuando en los domicilios y cementerios se despiden a los muertos con la esperanza del próximo reencuentro.
Pasado el medio día del 2 noviembre, como por arte de mágico encanto, desaparece todo signo de tristeza y congoja para apoderarse de todos la dicha y el gozo, pues comienza el ritual de las wallunk’as como una ofrenda a la vida y al amor que son los signos de alegría, felicidad y diversión.
La wallunk’a o columpio es producto de la imaginación lúdica de nuestros ancestros; una invención inigualable para alcanzar el cielo con nuestros pies y coronar nuestros deseos y anhelos irresueltos. Es un pendular eterno entre la vida y la muerte.
Según los tradicionistas vallunos, la wallunk’a es una práctica y ofrenda de sana sensualidad y desborde de erotismo que tiene como a protagonistas a las hermosas doncellas vallunas: las cholitas que son el centro de todas las atenciones, pues.
Antaño, las wallunk’as se armaban en fuertes y vigorosos molles o eucaliptos, que con el transcurrir del tiempo fueron reemplazados por dos postes con un soporte superior para amarrar las cuerdas donde subirán las cholitas que serán jaladas por dos robustos y enérgicos jóvenes que ayudarán a cumplir su objetivo de arrancar el canastillo de flores y otras sorpresas, en medio de cantos y coplas amatorias y picarescas.

jueves, 10 de marzo de 2011

wallunka

Este blogg fue titulado la wallunka, una tradicion andina de BOLIVIA que pretende rescatar los temas relacionados a las practicas culturales relacionadas a la comunicaciòn, pretendo compartir ese devenir de la vida y la muerte que es plasmado en las pràcticas culturales, que toman el significado en la fiesta de difuntosn con  la wallunka.

Luego de recibir la visita de los muertos, los jovenes despiden a las almas dando la vuelta a las mesas y mastakus instalados en cementerios o fuera de ellos, una jornada de recuerdos y preparaciòn de alimentos y armado de una mesa con las cosas que le gustaba comer y beber al difunto,  luego de esa convivencia metafìsica entre vivos y muertos es momento de despedirlos e  iniciar un canto a la vida.
 El juego de la wallunka es un columpio gigante que se mece entre cantos-taquipayanakus- coplas y bailes, el ir y venir del columpio significa el contacto con la tierra y el cielo, con la vida y la muerte, las jovenes solteras que suben al columpio sacan flores y premios de arcos altos, con gran habilidad y agilidad, las cholitas logran sus trofeos, como si el cielo se los obsequiara.

El espìritu de este blogg esta relacionado a ese canto de esperanza, entre la vida y la muerte, que se hace carne en el cotidiano vivir de nuestra cultura, que nos hace hombres y almas, dualidades que buscan rencontrarse y ser felices